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17/12/2015

Las chuletillas de cordero

Las chuletillas de cordero

En Navidad, en cenas especiales o en el restaurante asador en Arganda del Rey, no pueden faltar un clásico de la cocina española: las chuletillas de cordero. Y es que no hay nada como unas buenas chuletas de cordero lechal tostaditas por fuera y jugosas por dentro, acompañadas por unas patatas fritas o unas patatas a lo pobre.

Porque habrá miles de platos, pero muy pocos tan sencillos y exquisitos como el que hoy te presentamos en el Restaurante El Roble – Sercotel Arganda. Las chuletas de cordero se obtienen a través del despiece de las costillas del animal desde la mitad del espinazo hacia el cuello y, debido a que incluyen una parte ósea, es una de las piezas más exclusivas del cordero por su ternura y jugosidad.

No en vano, el cordero lechal es sacrificado a los 25 días de vida aproximadamente y cuenta con una media de unos 6 kilos de peso, tras alimentarse exclusivamente leche materna, lo que le confiere un sabor único y exclusivo. El color de la carne es un rosado pálido y posee muy poca grasa.

En la cocina se pueden preparar de múltiples y variadas formas. Son tan ricas a la plancha, como al horno, asadas o estofadas, y son ideales si se preparan marinadas en salsas aromatizadas con hierbas como el romero o la menta. Pero en el restaurante asador en Arganda del Rey abogamos por las chuletillas de cordero asadas, que son como mejor se consiguen sellar por fuera y quedar tostadas, pero sin que se pasen ni queden secas por dentro. Eso sí, hay que procurar comerlas rápido y en caliente, ya que se enfrían con bastante celeridad.